viernes, 30 de noviembre de 2012

Enlace covalente e iónico.


Comenzaremos definiendo la palabra "enlace", en éste caso un enlace químico; es lo  que permite que dos o más átomos se unan para formar moléculas.


Enlace covalente.

Los enlaces covalentes son las fuerzas que mantienen unidos entre sí los átomos no metálicos. Estos átomos tienen muchos electrones en su nivel más externo (electrones de valencia) y tienen tendencia a ganar electrones más que a cederlos, para adquirir la estabilidad de la estructura electrónica de gas noble. Por tanto, los átomos no metálicos no pueden cederse electrones entre sí para formar iones de signo opuesto.
En este caso el enlace se forma al compartir un par de electrones entre los dos átomos, uno procedente de cada átomo. El par de electrones compartido es común a los dos átomos y los mantiene unidos, de manera que ambos adquieren la estructura electrónica de gas noble. Se forman así habitualmente moléculas: pequeños grupos de átomos unidos entre sí por enlaces covalentes.

Existen tres tipos de enlace:
Covalente polar: Cuando un mismo átomo aporta el par electrónico.
Covalente no polar: Cuando el enlace lo forman dos átomos del mismo elemento

Covalente dativo:  es el enlace en el que cada par de electrones compartido por dos átomos es aportado por uno de los átomos.




Enlace iónico: se produce cuando átomos de elementos metálicos (especialmente los situados más a la izquierda en la tabla periódica -períodos 1, 2 y 3) se encuentran con átomos no metálicos (los elementos situados a la derecha en la tabla periódica -especialmente los períodos 16 y 17).